Adiestramiento - Coprofagia y micción inadecuada

Orinar dentro de casa:
La micción es un proceso por el que la vejiga urinaria se vacía de orina cuando está llena. La vejiga (que en estado vacío se encuentra comprimida por los demás órganos) se llena poco a poco hasta que la tensión de sus paredes se eleva por encima de un valor umbral y entonces se desencadena un reflejo neurógeno llamado reflejo miccional que provoca la micción(orinar), y si no se consigue, al menos produce el deseo consciente de orinar. El comportamiento de orinar dentro de la casa, está ligado a la necesidad de estar marcando su territorio.
Se debe estimular al perro para que no orine dentro de la casa, lo mejor para poder evitar "accidentes" como estos pueden ser que si sus paseos tardan 30 minutos, ahora deberán de tardar 1 hora para que tenga más libertad, pero sin dejarlo orinar en lugares indeseados.
Los perros asocian los regaños previamente hechos hacia ellos como algo que no deben hacer normalmente, en pocas palabras intentan disfrazar sus necesidades de orinar frente a sus dueño para que no los regañen, se esconden a la hora de orinar o incluso algunos llegan a comer sus heces para evitar ser "descubiertos".
Comer materia fecal (Coprofagia):
Coprofagia: La coprofagia es el nombre técnico que se le da al consumo de excremento por parte de un animal. En la naturaleza existen especies animales que practican este acto, otras especies normalmente no lo hacen, excepto bajo condiciones inusuales. La coprofagia en perros es un comportamiento observado en ocasiones, que provoca sentimientos de digusto entre sus dueños.
La coprofagía, se produce por varias razones:
1. Para obtener atención de sus dueños.
2. Por ansiedad o estrés.
3. Por aburrimiento
4. Por intentar mantenerse limpios en condiciones insalubres.
5. Cuando los perros observan a sus amos recogerlas, por lo que imitan su comportamiento. Esta teoría es improbable debido a que este comportamiento también se ha observado en perros cuyos dueños jamás recogen las heces.
6. A causa de que los cachorros lo exploran todo y descubren que las heces son ingeribles y, quizá, sabrosas, especialmente si tienen una dieta rica en grasas.
7. Porque los perros son por naturaleza carroñeros, por lo que es un comportamiento habitual.
8. Para tapar el olor a posibles predadores; esto se ha observado en madres.
9. Debido a que la textura o la temperatura de las heces frescas son aproximadamente iguales a las de la comida regurgitada, que es como las hembras dan de comer alimento sólido a sus cachorros.
10.Debido a que están hambrientos.
Naturalmente, el perro no encuentra contrariedad en el sabor de las heces, ni oposición natural a esta conducta que el hombre toma como antinatural, pues la coprofagia es considerada como un comportamiento natural en el perro.
En general, la coprofagia es un hábito que molesta a los dueños. Lo más crítico es la posibilidad de ingerir parásitos internos. Normalmente, esto sucede sólo si el perro come el excremento de canes desconocidos infestados o las heces de animales salvajes. Desparasitando frecuentemente los animales, se evitará el riesgo de contraerlos. Por otro lado, es posible que se transmitan otros organismos como el Toxoplasma, presente en las deposiciones de los gatos y causante de la toxoplasmosis.
Tratamiento:
Comportamental: Mejorar las condiciones de vida en cuanto a la higiene del lugar, espacio, ejercicio y distracciones que puede ser otro perro joven y juguetón, una vez mejorado su ambiente de vida, puede intentarse:
Eliminación rápida de sus heces: antes que el animal tenga acceso a ellas, administrar un premio alimenticio justo al defecar para incitar a que el animal espere dicha recompensa antes de comerse sus heces, colocar alguna sustancia aversiva sobre la materia fecal haciéndola desagradable al gusto (pimienta u otras sustancias picantes)
Nutricionales: Complementar con vitaminas y minerales, aunque no se corrige la patología original.
Médicas: Cuando es un problema de insuficiencia pancreática exócrina se podrá intentar con un preparado enzimático que cubre la carencia de enzimas digestivas que padecen estos cánidos, los preparados constan de Glutamato sódico, Pancreatina, Tripsina, Quimiotripsina y excipiente, en general la mayoría se espolvorean en las comidas.

Orinar dentro de casa:
La micción es un proceso por el que la vejiga urinaria se vacía de orina cuando está llena. La vejiga (que en estado vacío se encuentra comprimida por los demás órganos) se llena poco a poco hasta que la tensión de sus paredes se eleva por encima de un valor umbral y entonces se desencadena un reflejo neurógeno llamado reflejo miccional que provoca la micción(orinar), y si no se consigue, al menos produce el deseo consciente de orinar. El comportamiento de orinar dentro de la casa, está ligado a la necesidad de estar marcando su territorio.
Se debe estimular al perro para que no orine dentro de la casa, lo mejor para poder evitar "accidentes" como estos pueden ser que si sus paseos tardan 30 minutos, ahora deberán de tardar 1 hora para que tenga más libertad, pero sin dejarlo orinar en lugares indeseados.
Los perros asocian los regaños previamente hechos hacia ellos como algo que no deben hacer normalmente, en pocas palabras intentan disfrazar sus necesidades de orinar frente a sus dueño para que no los regañen, se esconden a la hora de orinar o incluso algunos llegan a comer sus heces para evitar ser "descubiertos".
Comer materia fecal (Coprofagia):
Coprofagia: La coprofagia es el nombre técnico que se le da al consumo de excremento por parte de un animal. En la naturaleza existen especies animales que practican este acto, otras especies normalmente no lo hacen, excepto bajo condiciones inusuales. La coprofagia en perros es un comportamiento observado en ocasiones, que provoca sentimientos de digusto entre sus dueños.
La coprofagía, se produce por varias razones:
1. Para obtener atención de sus dueños.
2. Por ansiedad o estrés.
3. Por aburrimiento
4. Por intentar mantenerse limpios en condiciones insalubres.
5. Cuando los perros observan a sus amos recogerlas, por lo que imitan su comportamiento. Esta teoría es improbable debido a que este comportamiento también se ha observado en perros cuyos dueños jamás recogen las heces.
6. A causa de que los cachorros lo exploran todo y descubren que las heces son ingeribles y, quizá, sabrosas, especialmente si tienen una dieta rica en grasas.
7. Porque los perros son por naturaleza carroñeros, por lo que es un comportamiento habitual.
8. Para tapar el olor a posibles predadores; esto se ha observado en madres.
9. Debido a que la textura o la temperatura de las heces frescas son aproximadamente iguales a las de la comida regurgitada, que es como las hembras dan de comer alimento sólido a sus cachorros.
10.Debido a que están hambrientos.
Naturalmente, el perro no encuentra contrariedad en el sabor de las heces, ni oposición natural a esta conducta que el hombre toma como antinatural, pues la coprofagia es considerada como un comportamiento natural en el perro.
En general, la coprofagia es un hábito que molesta a los dueños. Lo más crítico es la posibilidad de ingerir parásitos internos. Normalmente, esto sucede sólo si el perro come el excremento de canes desconocidos infestados o las heces de animales salvajes. Desparasitando frecuentemente los animales, se evitará el riesgo de contraerlos. Por otro lado, es posible que se transmitan otros organismos como el Toxoplasma, presente en las deposiciones de los gatos y causante de la toxoplasmosis.
Tratamiento:
Comportamental: Mejorar las condiciones de vida en cuanto a la higiene del lugar, espacio, ejercicio y distracciones que puede ser otro perro joven y juguetón, una vez mejorado su ambiente de vida, puede intentarse:
Eliminación rápida de sus heces: antes que el animal tenga acceso a ellas, administrar un premio alimenticio justo al defecar para incitar a que el animal espere dicha recompensa antes de comerse sus heces, colocar alguna sustancia aversiva sobre la materia fecal haciéndola desagradable al gusto (pimienta u otras sustancias picantes)
Nutricionales: Complementar con vitaminas y minerales, aunque no se corrige la patología original.
Médicas: Cuando es un problema de insuficiencia pancreática exócrina se podrá intentar con un preparado enzimático que cubre la carencia de enzimas digestivas que padecen estos cánidos, los preparados constan de Glutamato sódico, Pancreatina, Tripsina, Quimiotripsina y excipiente, en general la mayoría se espolvorean en las comidas.
